En el video promocional de Viajemos Todos Por México, cada estado tiene un adjetivo seleccionado de manera asertiva, la descripción elegida queda bien con la métrica de la estrofa y armoniza con el resto del contenido.

Dentro de la emoción que provoca ver un resumen de las maravillas de mi país, atrajo mi atención “La grandeza de Tlaxcala”.  Hace algunos días viví “La Noche que nadie duerme” y me pareció que más allá de recurrir a una hipérbole, el mencionar la grandeza de este estado pequeño en extensión no hace sino rendirle justicia.

Desde tiempos prehispánicos, Tlaxcala fue fuerte e independiente además de ser una de las naciones que mantuvo su independencia ante el Imperio Mexica.

Con el paso de los siglos, sus tradiciones, arquitectura colonial y sus momentos históricos la han labrado como un destino cultural imperdible.

La descentralización de las secretarías de estado llevará la Secretaría de Cultura a la ciudad de Tlaxcala, lo cual seguramente le brindará mayor proyección a nivel nacional e internacional, y reforzaría el plan concebido para lograr que la Unesco le otorgue la denominación de Patrimonio Cultural de la Humanidad al estado.

En mi visita a Huamantla, en una noche, Tlaxcala y su gente me cautivaron. Recibí la invitación para descubrir los colores y sabores de la magia que hay en torno a la fiesta a la Virgen de la Caridad, “La noche que nadie duerme”.  Como toda fiesta patronal mexicana, prometía mucho: la verbena, buena comida y magnífico ambiente.

Lo vivido superó las expectativas: el Pueblo Mágico de Huamantla se engalanó con los magníficos alfombras y tapetes multicolor elaborados por la gente del lugar, diseñados y cuidados por ellos mismos, preparando el camino para el paso de su virgen, la cual es vestida meticulosamente año con año por un grupo de mujeres que con esmero y devoción bordan el atuendo de su patrona sin esperar algo a cambio, lo ofrecen en agradecimiento por la vida, por la salud, por la familia, por su protección constante.

El cabello de la virgen es hecho con cabello donado por niñas y muchachas de la comunidad, los maravillosos tapetes que con su belleza han dado la vuelta al mundo son concebidos para ser el camino para que la comitiva que traslada a la virgen durante su recorrido de siete kilómetros. Una vez que la virgen pasó, esas obras de arte desaparecen, se difuminan y resurgen un año después.

En esa noche, no solamente nadie duerme, nadie se queda en casa. Este año, bajo la lluvia, familias completas, desde los abuelitos hasta los bebés, esperaron el paso de la virgen, la acompañaron y le rezaron, quienes nunca habíamos vivido eso quedamos conmovidos con el fervor y la entrega, con los colores y los rezos. Preocupados con las gotas de lluvia que amenazaban destruir los tapetes y aliviados con el trabajo de personas que los mantuvieron inmaculados para el paso de la Patrona.

A aquellos que hacen turismo religioso, esta experiencia es imperdible, nada la puede describir, hay que vivirla y vivirla a colores, como solo en Huamantla saben hacerlo.

 

CLASE PREMIER

Tepic será noticia turística del 6 al 9 de septiembre pues será sede de la 63 Convención Nacional e Internacional de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes, en el evento se estima la asistencia de aproximadamente 300 agentes afiliados a la AMAV Nacional. El eje principal de es te encuentro será el desarrollo de producto turístico y el fortalecimiento del vínculo con los operadores.  Sin duda hay temas relacionados con la coyuntura política, los cuales seguramente serán abordados. Esperamos no dejen de lado el turismo social e incluyente. Sería bueno y políticamente correcto que en próximas convenciones acuda la AMAV CDMX para trabajar todos en el mismo tenor.

 

*Columna publicada originalmente en EL HERALDO DE MÉXICO

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